De: Fran Sánchez Alaminos Para: Benjamin Button
CC: Brad Pitt, David Fincher
Asunto: “ElcuriosocasodeBenjaminButtonenCorneprat”
Apreciado Benjamin,
cuando en 2008, DavidFincherte dió vida estrenando ElcuriosocasodeBenjaminButton, como bien sabes Brad Pitt interpretaba a un hombre que nacía viejo (tú) y, con el paso de los años, iba rejuveneciendo mientras el mundo seguía avanzando en la dirección contraria. Al principio desconcertaba. Luego emocionaba. Y al final, cuando ya habías asumido el acontecimiento, te parecía casi lógico que existiera alguien caminando hacia atrás en el tiempo.
Algo muy parecido a lo tuyo está ocurriendo en el RCDE Stadium.
Cada vez que veo por televisión un partido en casa tengo la sensación de que el reloj no avanza sino que retrocede. No en el cemento ni en la estructura, sino en la grada. El Espanyol, contra toda lógica demográfica y cualquier manual de fútbol moderno, se está haciendo joven. Muy joven que bascula entre un kindergarten exaltado y una llamativa concentración de acné en erupción hormonal.
Lo ves en las vallas. Lo ves en los brazos en alto festejando. Lo ves en esas caras que no han vivido todo…pero ya sienten como si lo hubieran hecho.
Entre Sarrià y Cornellá hubo una estación intermedia Montjuïc que fue lugar extraño, transitorio, necesario y exitoso. Ni casa ni exilio. Un paréntesis donde el espanyolismo aprendió a sostenerse sin raíces visibles y a resistir sin decorado propio. Montjuïc fue pasillo y los pasillos no se decoran: se cruzan.
Y se cruzó.
Después llegó Cornellà-El Prat y con él, el tiempo de construir con algún traspié intercalado. El de hoy es un tiempo en el cual pronunciamos sin pudor la palabra ambición y la convicción íntima de que los éxitos, tarde o temprano, volverán.
Pero para que hoy la grada rejuvenezca, alguien tuvo que aguantar antes. Los que estuvieron en Sarrià, los que cruzaron Montjuïc, los que hicieron de Cornellà su sitio cuando todavía había que llenarlo de sentido. No como héroes, sino como sostenedores silenciosos. Los que mantuvieron la llama encendida sin foco.

Si hoy hay niños en las vallas, es porque alguien sostuvo otras vallas cuando apenas habían niños.
Este nuevo tiempo no nació por generación espontánea. Se fraguó en una tarde ganando al Oviedo en aquella promoción de ascenso y con la posterior invasión del verde.Abrazos sin edad. Lágrimas sin biografía. Ahí, exactamente ahí, algo se desbloqueó.
No fue un únicamente subir. Fue volver a creer juntos.
Desde entonces, el fenómeno no ha parado. Los números ya no sorprenden, pero explican mucho: cerca de 32000 abonados, unos 37.000 socios, y una asistencia que roza de manera constante los 29.000 espectadores. No es un pico emocional todo esto. Es un suelo firme alto y sostenido.
Eso no lo crea una moda. Lo crea una comunidad que crece.
Cornellà no ha borrado a Sarrià, la ha actualizado con otras edades, otros códigos, otras liturgias, otros ritmos. Grupos de amigos, peñas que rejuvenecen, chavales que ya no llegan únicamente por una tradición familiar pero se quedan como si la hubieran tenido..
Como en la película Brad Pitt se levanta del asiento, mira alrededor y sonríe. Probablemente también esté abonado y sabe que hay clubes que avanzan mirando atrás…y otros que, sin perder la memoria, deciden empezar de nuevo.
El Espanyol, ahora mismo, está haciendo exactamente eso. Con todo mi afecto para ti Benjamin,
En X @SanchezAlaminos






Gran artículo. Gracias
Soy perico de corazón, desde que nací!!! Estemos en Primera, Segunda, vayamos a Europa o descendamos, mi padre estaba viendo un RCD ESPAÑOL – REAL MADRID cuando me dio por nacer, que voy a sentir, tengo el corazón blanquiazul 💙🤍💙, feliz año perico!! 🦜
Buen comentario, algunos q son polvo se fueron contentos de vernos en la miseria celebrando con cava, luego los hijos de estos nos mandaron a Monyuit y nos cobraron cien millones de pesetas de alquiler para reírse haciendo butifarradas y otros eventos y poniendo muchas multas a los vehículos, mientras otros Club en su ciudad pagaban una peseta en el contrato de cien años simbólicamente, hasta q por fin llegó nuestro sueño, y ese sueño q nació en el corazón de Barcelona es la herencia q le daremos a nuestros hijos.
Qué bonito
Sí estamos aquí es porque los pericos de corazón hemos estado ahí y los jóvenes es lo qué tienen que aprender. Ser perico no es ganar, es disfrutar de nuestro equipo