El Espanyol tiene varios futbolistas cedidos en la Hypermotion, y podríamos decir que con bastante buen rendimiento, pero hay un caso que llama especialmente la atención, es el de José Gragera. Llegó cedido el pasado verano al Deportivo de La Coruña, con una opción de compra obligatoria en caso de ascenso de los gallegos y que en los últimos tiempos ha caído en el ostracismo.
El asturiano jugó sus últimos minutos con Antonio Hidalgo en el choque ante el Andorra, el 20 de diciembre; desde entonces no ha disputado ni un solo minuto. Incluso se especuló con la opción de que saliera cedido a la Cultural y Deportiva Leonesa, pero el centrocampista se negó, convencido de que tendría minutos en el Deportivo de La Coruña. La realidad es bien diferente, no cuenta para Hidalgo, y por delante tiene a futbolistas como Mario Soriano, José Ángel, Villares e incluso Charlie Patiño durante el mes de enero han sido los elegidos para cubrir dicha demarcación.
La situación de José Gragera en Coruña es complicada, y si no logra darle la vuelta y acabar convenciendo a Antonio Hidalgo, podría pasarse una temporada prácticamente inédito en Riazor, y veremos qué acaba sucediendo con la opción de compra obligatoria que tienen los gallegos en caso de ascenso.

En caso de ascenso se lo tendrán que comer con patatas… para eso sirven los contratos.