El entorno del Espanyol atraviesa días de reflexión, y una de las voces más autorizadas del sentimiento perico, Javi Márquez, ha querido poner cordura al debate. En su paso habitual por los micrófonos de Pericos en Radio Marca, el excentrocampista ha analizado la delicada actualidad del conjunto blanquiazul con un mensaje claro: unidad incondicional frente al derrotismo.
Javi Márquez no ha esquivado la realidad deportiva del equipo, pero ha marcado una línea roja ante las críticas que está recibiendo el equipo. Para el exfutbolista, el éxito de la etapa de Manolo González pasa por la estabilidad emocional del entorno. «Lo fácil es quemarlo todo, pero yo no voy a estar en ese lado. En los malos momentos hay que estar cerca de los jugadores y ayudarles«, afirmó con contundencia.
Según el analista, la clave de la recuperación reside en recuperar la identidad competitiva: “Este equipo debe ir al límite para conseguir resultados. Estoy convencido de que se está trabajando para volver a ser lo que éramos”.
Uno de los nombres propios del análisis fue Pol Lozano. Márquez, que conoce bien lo que significa portar el brazalete y sentir los colores desde la base, deshizo en elogios hacia el canterano, destacando su papel como motor invisible del equipo. «Es un jugador de nuestra casa, de los que siempre quiero en mi equipo. No hace ruido, pero siempre está ahí para ayudar al compañero. Está cuajando una gran temporada, demostrando su madurez en cada partido«.
Con estas declaraciones, Javi Márquez apela al orgullo de la grada para afrontar el tramo decisivo de la temporada, recordando que el Espanyol es más fuerte cuando el entorno y el vestuario reman en la misma dirección.
