En el entorno blanquiazul, cada aficionado vive la pasión a su manera, pero pocos llevan el compromiso físico tan lejos como Pedro Jaime. Este seguidor perico se ha convertido en protagonista en redes sociales gracias a un reto personal que mezcla el «sufrimiento» de los resultados del equipo con el running: correr tantos kilómetros como dicte el marcador de cada jornada.
La iniciativa comenzó coincidiendo con el reciente bache de resultados del conjunto de Manolo González. Lo que parecía un reto asumible empezó de forma suave en el derbi; tras el 0-2, Pedro solo tuvo que completar un «paseo» de 2 kilómetros.
Sin embargo, la dureza del reto se hizo patente tras el duro golpe en el Estadio de la Cerámica. El 4-1 encajado ante el Villarreal no solo dolió en la clasificación, sino también en las piernas de Pedro, que tuvo que meterse entre pecho y espalda una maratón de 41 kilómetros.
En declaraciones recogidas por SPORT, Pedro Jaime explica la dualidad emocional de su reto. No es lo mismo correr por una alegría que por una decepción: «Si ganamos 5-0, correré esos 50 kilómetros con todo el orgullo del mundo. En cambio, cuando perdemos como el otro día, la verdad es que se hace muy cuesta arriba y te fastidia el doble«.
@parkeerun_ Hoy han tocado 41km‼️🐦 Comentar @rcdespanyol para que lo vean🥲 Ha sido muy dora pero lo hemos conseguidoooo🏆 @Uri Ramirezzz #parati #reto #rcdespanyol ♬ musicepicex – 北昼
Sus vídeos, donde documenta cada kilómetro recorrido tras el pitido final, están ganando una gran tracción en redes, convirtiéndose en virales entre la comunidad perica que ve en él un reflejo del esfuerzo incondicional. A pesar de la dinámica negativa, Pedro Jaime tiene claro que el banquillo no es el problema. En un momento donde arrecian las críticas, él sale en defensa del técnico lucense: «No podemos tirarnos al cuello de Manolo. Ha conseguido lo que ningún entrenador logró en las últimas temporadas«.
Está claro que, mientras el Espanyol pelea en el césped, Pedro Jaime seguirá sudando la camiseta —literalmente— por las calles, esperando que los próximos kilómetros sean, al menos, por una goleada a favor.





