El Espanyol llega esta noche al Metropolitano (21:00 horas) con una misión que suena a declaración de intenciones: recuperar la solidez perdida y echar el cerrojo a una portería que necesita volver a ser inexpugnable. No será un escenario sencillo, pero los precedentes invitan a creer. El equipo de Manolo González se mide a un Atlético de Madrid instalado en la irregularidad más absoluta, capaz de pasar de una exhibición histórica ante el Barça a un tropiezo inesperado frente al Rayo Vallecano. Ese carácter imprevisible de los de Simeone es la rendija por la que el Espanyol quiere colarse, recordando además que en la primera vuelta los blanquiazules ya fueron capaces de tumbar a los colchoneros con una remontada de casta.
Para este asalto, el técnico gallego cuenta con la única baja de Javi Puado, pero sabe que el factor táctico puede jugar a su favor. Se espera que el Cholo Simeone introduzca rotaciones pensando en el duelo de Champions ante el Brujas, una distracción que el Espanyol debe aprovechar para imponer su plan. En la caseta perica el mensaje es único y directo: volver a ser ese equipo fiable que ha habitado los puestos europeos durante prácticamente toda la Liga. Como bien ha señalado Manolo González en la previa, el primer paso para crecer es volver a ser un bloque sólido atrás; a partir del orden defensivo, el equipo se siente capaz de todo.
Puntuar hoy en Madrid sería mucho más que un resultado estadístico; supondría un golpe de moral necesario para sacudirse un bache de resultados que ya pesa demasiado. El dato para el optimismo está ahí: el Espanyol ha puntuado en sus dos últimas visitas al Metropolitano y hoy busca cumplir el ansiado «no hay dos sin tres». El equipo no estará solo en la capital, ya que más de 200 pericos se harán oír en la grada para empujar a los suyos hacia una victoria que devuelva la energía positiva a la familia espanyolista.





