El RCDE Stadium se prepara para una tarde de emociones fuertes este sábado a las 16:15 horas, en un duelo donde el Espanyol busca reencontrarse con la victoria frente al rocoso Getafe de José Bordalás. Tras una semana marcada por la indignación y el sentimiento compartido de un maltrato arbitral evidente, que alcanzó su punto crítico en la visita a Mallorca, la hinchada perica llega al encuentro con la firme intención de canalizar ese descontento en un apoyo incondicional hacia los suyos.
El conjunto de Manolo González llega a la cita con la urgencia de romper una racha negativa que se extiende ya a once partidos sin ganar, una sequía que todavía no ha logrado disipar en este recién estrenado 2026. Aunque el fútbol ha sido esquivo con los méritos realizados sobre el césped, el vestuario es consciente de que el momento de las sensaciones debe dejar paso a la realidad de los goles y los puntos. El gallego cuenta con cuatro ausencias significativas: a la baja ya conocida de Javi Puado se unen las de Fernando Calero y Antoniu Roca por problemas físicos, además del sancionado Charles Pickel.
Por su parte, el Getafe aterriza en Barcelona con el peso de la estadística en contra, ya que encadena trece temporadas sin conocer el triunfo en el feudo espanyolista. Los madrileños tampoco llegan en plenitud de condiciones, condicionados por las lesiones de Borja Mayoral, Davinchi, Juanmi y Kamara, a las que se suma la importante baja por sanción de Abqar en la línea defensiva.
La afición, fiel a su ADN combativo, no fallará a la cita y se espera una gran entrada en el estadio blanquiazul. El seguidor perico sabe que el equipo atraviesa un momento delicado y que su aliento será el motor necesario para superar las adversidades. En definitiva, el Espanyol necesita volver a sonreír y tiene claro que la única medicina efectiva para sanar las heridas de las últimas jornadas es sumar los tres puntos ante su gente.
