La situación de José Gragera en el Deportivo de La Coruña atraviesa un momento crítico que mantiene en vilo a la dirección deportiva del Espanyol. El mediocentro asturiano, que milita como cedido en el conjunto gallego, vive un ostracismo deportivo que se prolonga desde el pasado 20 de diciembre, fecha en la que disputó sus últimos minutos tras entrar desde el banquillo frente al Andorra.
A pesar de esta falta de protagonismo sobre el césped, Antonio Hidalgo no ha escatimado en elogios hacia su figura. En una de sus recientes comparecencias ante los medios, el técnico catalán quiso poner en valor la actitud del futbolista destacando que “Gragera es un profesional espectacular que está aceptando una situación muy difícil como jugador. Hay que destacar el día a día, como compite, como juega y cómo espera su oportunidad”.
Mientras tanto, en las oficinas de Riazor ya se perfila el escenario de una futura negociación con la entidad perica. El contrato de préstamo incluye una cláusula de compra obligatoria de 1,5 millones de euros en caso de que el Deportivo logre el ascenso a Primera División. Sin embargo, la resolución del conflicto no parece sencilla; las informaciones apuntan a que el Espanyol no cuenta con el jugador para su proyecto futuro y el propio Gragera tampoco contempla un regresar a Barcelona. El desenlace de esta incómoda situación para todas las partes implicadas quedará supeditado al rendimiento colectivo del equipo coruñés en el tramo final de la temporada.

Para tener a Pickel me hubiera quedado con Gragera,pero yo no soy Manolo…
Pues sí suben , tendrán que pagar. Y que conste que Gragera me parece un buen jugador.