La designación de Alejandro Hernández Hernández para dirigir el derbi de esta tarde en el Camp Nou ha encendido todas las alarmas en el seno del Espanyol. Existe un malestar profundo y justificado, ya que la memoria reciente sitúa al colegiado canario como protagonista de una de las actuaciones más polémicas de la temporada. Fue precisamente él quien, en Mestalla, castigó al conjunto de Manolo González al señalar un penalti inexistente a favor del Valencia en el tiempo de descuento, ignorando además una falta previa clamorosa sobre Rubén Sánchez.
El recelo del espanyolismo no solo se alimenta de errores puntuales, sino de una falta de imparcialidad percibida que se agrava con las propias declaraciones del árbitro, quien en el pasado reconoció su simpatía por el FC Barcelona. Este factor añade una presión innecesaria a un duelo de máxima rivalidad donde la equidad debería estar garantizada. Los datos, además, son demoledores para los intereses blanquiazules: bajo su dirección, el Espanyol presenta un balance de apenas 3 victorias en 23 partidos, frente a 7 empates y 13 derrotas.
❗️ El culer Hernández Hernández xiularà el Barcelona-Espanyol
— Perico Que Vola (@pericoquevola) April 10, 2026
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La afición perica afronta el encuentro con la esperanza de que el fútbol sea el único protagonista y que la labor arbitral pase desapercibida. Sin embargo, los precedentes y la cuestionable racha de decisiones arbitrales sufridas durante esta segunda vuelta invitan más al escepticismo que a la tranquilidad. El club y su entorno exigen que, en un escenario tan imponente como el Camp Nou, el criterio sea justo para ambos contendientes.






Tal qual lliga manipulada.
I el Telbas presumint de la millor lliga del planeta, pero del planeta de la piruleta.