Carlos Romero atraviesa el momento más dulce de su carrera profesional, consolidado como una de las grandes revelaciones de la temporada en Primera División. En una charla profunda para Brands&Players, el lateral izquierdo analiza su explosión goleadora, la importancia de su círculo íntimo y, especialmente, la enorme influencia que ha tenido el entorno del Espanyol en su rendimiento actual. El futbolista se muestra ambicioso y reconoce que se siente preparado para retos mayores, aunque mantiene la frialdad necesaria para no dejarse distraer por el ruido externo sobre su mercado.
La figura de Manolo González emerge como el pilar fundamental sobre el que se asienta el éxito de Romero este curso. El lateral no escatima en elogios hacia su técnico, subrayando la transparencia y la seguridad que le ha transmitido desde el primer contacto. Sobre esta relación, el jugador asegura con rotundidad: “Tengo suerte de haber encontrado a Manolo González en el camino. Gracias a él estoy dando este nivel y siempre le estaré agradecido”. Esta sintonía ha permitido ver a un defensor con una vocación ofensiva inédita, convirtiéndose en el zaguero con más puntería de la categoría gracias a un cambio de mentalidad basado en “querer ser el mejor siempre”.

A pesar de su juventud, el valenciano demuestra una madurez impropia de sus 24 años al gestionar la etiqueta de «mejor lateral izquierdo de la competición«. Aunque admite que el halago genera cierta presión, prefiere abrazar esa exigencia para seguir creciendo. De cara a lo que está por venir, Romero tiene claro que su evolución natural pasa por las máximas competiciones continentales, lanzando un mensaje de plena confianza en sus posibilidades: “Mi próximo paso tiene que ser ese (Europa), jugar cada tres días. Creo que estoy en un momento en que me veo capacitado”.
El futuro inmediato también se tiñe de color rojo, con el Mundial de 2026 en el horizonte y su nombre apareciendo con fuerza en las quinielas de Luis de la Fuente. Para Carlos Romero, vestir la camiseta de la selección sería cumplir el sueño máximo de su vida deportiva, aunque prefiere centrarse en el trabajo diario para estar listo si la llamada se produce. Respecto a los constantes rumores de traspasos y el interés de otros clubes, el futbolista se mantiene imperturbable, afirmando que es una persona “fría respecto a eso” y que su única preocupación actual es seguir rindiendo sobre el césped para que lo que tenga que venir, llegue de forma natural. En la entrevista, Romero deja muy claro que es un apasionado del mundo del motor.





