El Espanyol nunca camina solo, y menos en los momentos donde se fraguan los objetivos importantes. El autobús del equipo ha llegado a los aledaños de El Sadar envuelto en una auténtica marea de pasión y bufandas al viento. Los hombres de Manolo González han sentido el calor de su gente desde el primer segundo en tierras navarras, un chute de adrenalina puro antes de que ruede el balón.
JUNTS ⚔️ pic.twitter.com/0SXooRMdfX
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) May 17, 2026
La movilización de la afición perica ha vuelto a demostrar que no entiende de distancias ni de horarios. Alrededor de 600 hinchas blanquiazules se han desplazado hasta Pamplona para poblar las gradas del feudo rojillo, dejándose notar con cánticos de apoyo y banderas desde horas antes del pitido inicial.
Este nutrido grupo de valientes se encargará de romper la garganta para que el equipo no se sienta solo en un escenario tradicionalmente complicado. Manolo González y sus jugadores ya saben que tienen a una infantería fiel custodiándoles la espalda en El Sadar; ahora toca dar el do de pecho sobre el césped y corresponder a semejante muestra de fidelidad con tres puntos de oro.




