El futbolista de la selección española, Marc Cucurella, ha sido el gran protagonista de la última entrega del espacio audiovisual de la RFEF, ‘La estrella que nos une’. Durante la charla, el lateral catalán no ha ocultado sus raíces futbolísticas y ha recordado con enorme respeto y nostalgia su prolongada etapa en las categorías inferiores del Espanyol, desvelando incluso lo mucho que le dolió uno de los episodios más amargos de la historia moderna de la entidad blanquiazul.
Cucurella, que militó durante siete temporadas en la cantera perica antes de poner rumbo al Barcelona en la etapa de cadete, admitió abiertamente las enormes dudas que le asaltaron en el momento de tomar la decisión de cambiar de aires debido al profundo arraigo y la estabilidad que sentía en el club blanquiazul. “Tenía dudas con ir al Barça. Estaba cómodo en el Espanyol, llevaba muchos años y esto de cambiar no me gusta mucho”, confiesa el futbolista de forma muy sincera.
A pesar de que los antecedentes de su hogar respiraban un ambiente diferente, el jugador se impregnó por completo de la realidad del club blanquiazul durante los siete años en los que defendió la camiseta perica en la Dani Jarque. “Mi familia siempre ha sido del Barça e iba al estadio con mi abuelo. Estuve siete años en el Espanyol y me fui en cadetes”, relata para contextualizar un traspaso que, en el plano estrictamente personal y de vestuario, no resultó nada sencillo debido a los lazos que había creado.
Uno de los pasajes más emotivos de su intervención, y que mejor reflejan el vínculo real que llegó a consolidar con la entidad, es el recuerdo de la dolorosa final de Glasgow en el año 2007 ante el Sevilla. Un golpe durísimo que el actual jugador de la Premier League experimentó y sufrió como un aficionado más en su infancia. “Cuando perdieron en 2007 la final de la UEFA, recuerdo llorar, estar apenado. Dejé muchos amigos en el Espanyol. Me sabía mal, pero para mi futuro era un paso. Le guardo cariño”, concluye con honestidad.
Estas palabras ponen de manifiesto el excelente recuerdo y el afecto que Marc Cucurella mantiene hacia un Espanyol donde se formó durante casi una década antes de consolidarse en la élite del fútbol mundial.





Resulta de que los mejores jugadores han estado en el Espanyol: Cucurella, en el femenino Putellas, etc.
¿Por qué no hemos sido capaces de darles proyección en nuestro club?
Esto es un fallo de las malas y a veces pésimas direcciones del club que hemos tenido.
Se te ve muy buena persona , gracias por tu onrradez .
Te deseo lo mejor!!!!
Un tío claro , familia del barsa y mucho cariño al mejor equipo del mundo
Gran jugador, bones arrels de bon perico,exempla a seguir, i millor persona
Mucho postureo