Ha transcurrido un mes desde que se oficializó el desembarco de Monchi en los despachos del RCDE Stadium. Tras unas semanas a caballo entre Cataluña y Andalucía, el nuevo director general deportivo blanquiazul empieza a asentar sus rutinas en la Dani Jarque antes de instalarse de forma definitiva en Barcelona. En una extensa conversación con AS, el de San Fernando analiza las claves, urgencias y directrices metodológicas de una planificación estival que obligará a tomar decisiones firmes para moldear el nuevo proyecto.
La masa social ansía novedades tangibles, pero Monchi aboga por la calma y la seguridad en cada movimiento. Su dilatada trayectoria en los mercados europeos le dicta que las prisas suelen ser malas consejeras cuando se busca elevar el techo competitivo del equipo. «Entiendo no las urgencias pero sí que la gente quiera ver caras nuevas pronto, pero la experiencia de tantos años como director deportivo me hace reflexionar si es mejor tenerlo todo hecho rápido sin estar convencido o tardar un poco más desde el convencimiento de que estás haciendo lo que tú quieres. Y creo que lo segundo es mucho más coherente y, a la larga, más eficiente«.
El principal tapón en los despachos radica en el volumen actual de la plantilla. Con 27 futbolistas en nómina, la operación salida se convierte en una prioridad absoluta para generar espacio físico y margen financiero antes de acometer incorporaciones de peso. «Evidentemente, no tiene lógica, ya no solo por un tema financiero y económico, sino fundamentalmente por espacio. Es verdad que el mercado en general está muy parado pero imagino que dentro de poco empezará a moverse y eso provocará el efecto dominó que suele ser habitual«.
De cara al inicio de la pretemporada el próximo 7 de julio, el ejecutivo asume con naturalidad que el grupo que inicie los entrenamientos no será el definitivo, conviviendo durante semanas con descartes y fichajes tardíos.
La nueva reglamentación que limita los préstamos de futbolistas obliga a dar un giro estratégico a la hora de gestionar el talento joven o los descartes. La desaparición previa del Espanyol C responde en parte a este escenario, que empujará al club a fórmulas más directas de traspaso con opciones de recompra o porcentajes de futuras ventas, emulando modelos como el del Real Madrid. «Al final, tienes que afinar mucho con los jugadores que decides descartar, porque la cesión era una manera de cubrirte las espaldas por si el jugador la rompía, explotaba. Ahora habrá que buscar mecanismos alternativos. Y también tendremos que tomar decisiones mucho más agresivas, sabiendo que a lo mejor dejamos salir a jugadores que pueden triunfar en otro sitio, pero ese también es nuestro trabajo«.
Respecto a la nutrida lista de futbolistas que regresan tras haber estado cedidos este último curso, Monchi confirma que todos están citados para el arranque de la pretemporada, aunque el listón estará alto. Mientras que con algunos existe el convencimiento de que pueden aportar, otros deberán demostrar su nivel o, directamente, asumir una salida definitiva.

Sin grandes palancas financieras ni ampliaciones de capital a la vista, la receta del director deportivo pasa por la optimización absoluta de los recursos disponibles. El objetivo principal es salir del bucle de la escasez mediante la creación de plusvalías reinvertibles. «Creo en ser eficiente. ¿Qué quiere decir? Pues intentar que cada euro que se invierta tenga un retorno. Tendremos que apurar al máximo, conocer el mercado, intentar convencer a los clubes y a los jugadores de que vengan en unas condiciones acordes a nuestras posibilidades e intentar acertar al máximo».
Para revertir la escasa presencia de canteranos en el primer equipo durante la última campaña, Monchi respalda la reestructuración metodológica liderada por Marco Otero en el fútbol base, con el firme propósito de que las instalaciones vuelvan a llenarse de retratos de debutantes. Asimismo, abre la puerta a un posible retorno de talentos formados en la casa que hoy brillan lejos del RCDE Stadium, siempre que la operación responda a criterios estrictamente deportivos. «Son todos nombres interesantes, lo que pasa es que esto es un noviazgo. Esto no depende solamente del novio, también de que la novia quiera. Siendo algo bonito, que tiene un matiz de emotividad, también tenemos que buscar la efectividad, el rendimiento. Hay que analizarlo caso por caso, pero puede ser, puede ser».
Aunque rehúsa vender euforia desmedida, el de San Fernando no esconde que el listón del Espanyol debe situarse en la mitad alta de la tabla y mirar de reojo a las competiciones europeas, tomando como espejo la regularidad de proyectos como los de la Real Sociedad o el Celta. «A mí me han traído para que ese camino, esa necesidad de ir adaptando el club a cotas mayores, sea lo más corto posible, y que los resultados sean los mejores posibles. Esas dos premisas son las que tengo en mente para construir el Espanyol que creo que la gente anhela, que merece su historia y que creo que los propietarios quieren».
En el plano metodológico, Monchi señala que la diferencia en el fútbol moderno ya no radica en las herramientas de datos, compartidas por casi todas las direcciones deportivas, sino en la capacidad humana para interpretar los perfiles exactos que requiere el cuerpo técnico. Para ello, confiesa sentirse respaldado por la tranquilidad y la autonomía que le brinda el propietario Alan Pace en el día a día.
«Con la globalización del mercado, es muy difícil encontrar a jugadores que te cuesten uno o dos millones de euros y sean cracks. Más que arriesgar es tomar decisiones basadas en lo que pueda ser, no en lo que es. Vamos a intuir que este chico no va triunfar en el Brighton, el Pisa o el Olympique de Lyon, pero del que tenemos un buen histórico de informes, a lo mejor es que no ha encontrado el hábitat, el entorno, y vamos a apostar por él«.
Finalmente, el gestor apuntó que el club ya trabaja de forma interna en la renovación de futbolistas cuyos contratos expiran en 2027 y confirmó que se explorarán las sinergias naturales con el Burnley para incorporar piezas que realmente eleven el nivel competitivo de la plantilla blanquiazul.






Qué ilusión con Monchi.
Jamás esperaba al gran director deportivo Monchi.
No hay límite salarial sobra el 90 porciento de la plantilla y se acabó el problema antes la defensa eran chavales de la casa y llegamos a una final europea el centro del campo era de la casa y lo mismo delante no digo nada teníamos al mejor delantero catalán que a habido en la liga le pese a quien le pese y llegamos donde llegamos ahí lo dejo
Lo mismo de siempre desde que cambiamos de gente antes el chino ahora el americano abaratando un plantilla que ya de por si es más barata que la del san Andrés con todo respeto al san Andrés pero ya somos una plantilla de tercera en primera antes teníamos dueda pero eramos un equipo de primera ahora no tenemos deuda pero no tenemos un equipo ni de primera ref cada año hay fugas de los chavales y al menos antes hacíamos caja con los chavales porque gracias a los capdevila Sergio de lucas gracias a ellos los vagos que hay ahora están en primera