El filial del Espanyol completó este sábado su cuarto test estival firmando un empate sin goles en su visita a la UE Tona. El conjunto dirigido por Sergio García ofreció nuevamente sensaciones positivas, sustentadas en el orden táctico y la firmeza en la retaguardia para certificar una nueva portería a cero.
El encuentro arrancó con un cuadro perico dominador, adueñándose de la posesión y pisando con frecuencia las inmediaciones del área rival durante los primeros compases. Con el avance del cronómetro, la UE Tona reajustó sus líneas para dificultar la circulación visitante. Pese a la mayor presión local, la estructura defensiva blanquiazul se mantuvo sobria y penas concedió resquicios cerca de su marco.
Tras el descanso, el choque se volvió más abierto e igualado, con alternancia en el control del juego y fases de brega donde el filial tuvo que emplearse a fondo. Los de Sergio García supieron sufrir en los momentos de empuje local para contener las llegadas osonenses y amarrar el resultado inicial.
Esta nueva prueba permite al grupo seguir acumulando minutos de competición, pulir detalles tácticos y consolidar el trabajo defensivo mostrado durante las últimas semanas. La próxima cita del Espanyol B llegará este miércoles 12 de agosto, a las 19:00 horas, con el enfrentamiento ante el CF Badalona en la Dani Jarque.





