La entrenadora del Espanyol Femenino, Sara Monforte, atendió a los micrófonos del Pericos en Radio Marca para analizar el inicio de la temporada en la Liga F. La técnica castellonense repasó la actualidad blanquiazul tras seis semanas de preparación, valorando el rendimiento de las nuevas incorporaciones, la evolución del modelo de juego, el uso del VAR y la situación de las mujeres en los banquillos. El equipo debuta en la liga el sábado ante la SD Eibar (17:00 horas) en Ipurua.
Tras completar el periodo estival con diez caras nuevas en el vestuario, Monforte se mostró satisfecha con la puesta a punto del grupo antes de afrontar el debut en la competición regular. La entrenadora destacó que «estamos lo mejor preparadas posible en estos momentos» y explicó que en la pretemporada «lo que miramos son las sensaciones y no tanto los resultados». Asimismo, subrayó el salto competitivo que implica el inicio oficial del curso, recordando que «ahora es cuando realmente hay que jugar con esa presión, los tres puntos y tener que competir».
Respecto al proceso de integración de las nuevas futbolistas, la preparadora blanquiazul remarcó que «son jugadoras muy profesionales que ya llevan tiempo en la Liga F y que tienen muy claras las cosas», por lo que «las indicaciones tienen que ser muy breves porque lo ejecutan muy bien». En este sentido, enfatizó que «la gestión del vestuario y la cohesión de grupo es lo más importante» para lograr un rendimiento inmediato en el terreno de juego.
Monforte no dudó en catalogar la confección de la plantilla como una de las más completas con las que ha trabajado hasta la fecha. «Es una de las mejores plantillas que he tenido desde que soy entrenadora», afirmó rotundamente, añadiendo además que «si después no funciona, la culpa es mía, ya os lo digo ahora». No obstante, quiso puntualizar que el éxito no dependerá únicamente del nombre de las futbolistas, sino de «estar con esa mentalidad continuista de estar preparadas para las cosas malas que puedan pasar durante la temporada».
En cuanto a las metas fijadas para este año, la entrenadora señaló que «la idea es quedar en mejores posiciones que las últimas dos temporadas» y lograr «continuar en la Liga F lo más rápido posible» para, a partir de ahí, mirar hacia arriba. También se mostró ilusionada con la Copa de la Reina, explicando que «este año tenemos una plantilla más larga y de más calidad que nos puede dar para competir mejor esta competición».
En la parcela táctica, Monforte detalló la propuesta de juego que busca consolidar este curso, asegurando que el equipo «se aproxima un poco más a lo que a mí me gusta, que es ser dominante y llevar el peso del juego a nivel de balón». La técnica expuso su preferencia por «tener la pelota para desajustar al rival y, a partir de superar las primeras líneas de presión, ser dinámicas, verticales y atacar los espacios en última zona».

Al analizar la estructura del juego, trazó una similitud directa con el trabajo de Manolo González en el primer equipo masculino, destacando que «somos un equipo muy parecido al primer equipo masculino» al estructurarse con «un 3-2, soltando una lateral más baja con una extrema abierta y una lateral alta» y disponer de «dos cuadrados y una punta» en fase ofensiva. Igualmente, señaló que en fase defensiva se emplean esquemas similares como «un 4-4-2 o 4-3-1-2 según el rival y el control de las transiciones», demostrando que ambos conjuntos van «muy de la mano».
Para competir con solvencia cada fin de semana, Monforte hizo hincapié en la estabilidad emocional del grupo, pidiendo que «todo lo que pase dentro del terreno de juego no nos saque de nuestra zona estable». Para ello, destacó la profundidad del banquillo, rebautizando el papel de las suplentes al asegurar que «a los cinco cambios no les llamamos cambios, les llamamos soluciones para dar la vuelta al marcador o aguantar un resultado».
Consultada sobre la implementación del VAR en la categoría, la entrenadora opinó que «si sabes utilizarlo es una herramienta muy importante», aunque sugirió ajustes en su aplicación para evitar picarescas. En concreto, apuntó que «lo que tendría que mejorar es que no se utilice para buscar una segunda amarilla pidiendo una roja», considerando que «ahí la norma tendría que dar una vuelta, porque si no juegas demasiado con la herramienta y no es juego limpio».
Por último, Monforte reflexionó sobre la presencia de entrenadoras en los banquillos de élite, señalando que «cuesta mucho que nos reconozcan los méritos y que se dé la oportunidad a mujeres entrenadoras», a pesar de que «estamos hipotecando nuestra vida al cien por cien para ser entrenadoras». Reclamó que «falta atreverse a confiar en que estamos totalmente capacitadas para ser líderes de cualquier grupo, incluso de hombres», concluyendo que «lo importante es que la persona esté cualificada y sea la adecuada, da igual si es hombre o mujer». En el plano personal, reafirmó su compromiso total con el proyecto espanyolista afirmando estar «encantada y muy a gusto en el Espanyol» y expresando su deseo de «ir de la mano trabajando a varios años» tras la confianza depositada en su figura por parte de la entidad.






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