El cuerpo técnico del Espanyol ya proyecta la gestión del inminente e inusual parón del calendario. Con un maratón de tres compromisos en seis días en el horizonte inmediato (Osasuna, Rayo Vallecano y Elche), la planificación para el extenso receso internacional posterior ya está perfilada en la Dani Jarque, según ha avanzado La Grada.
Tras recibir al Elche el viernes 18 de septiembre, el conjunto blanquiazul no retornará a la competición oficial hasta el fin de semana del 11 de octubre frente al Málaga en La Rosaleda. Serán más de tres semanas sin partidos de liga, consecuencia del nuevo marco de la FIFA que agrupa los compromisos de selecciones de septiembre y octubre en una sola ventana extendida.
Los días posteriores al duelo contra el Elche se destinarán al descanso. La plantilla dispondrá de al menos tres jornadas consecutivas de fiesta para descargar piernas y despejar la mente tras la densidad de minutos acumulada. En el ecuador del parón se reanudarán las sesiones de trabajo. Durante esos días está prevista la disputa de un choque de entrenamiento en la propia Dani Jarque —de corte similar al test veraniego ante el Pau— frente a un oponente y en un horario aún por precisar.






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