LaLiga ha hecho oficiales los horarios para las jornadas 35 y 36 del campeonato, pero la programación del encuentro entre el Sevilla FC y el Espanyol ha desatado una auténtica tormenta de críticas. El partido ha quedado fijado para el próximo sábado 9 de mayo a las 16:15 horas, una decisión de la patronal que ha sido recibida con estupor tanto en tierras andaluzas como en el entorno perico.
La polémica no es para menos. Con el mes de abril llegando a su fin, las temperaturas en la capital hispalense ya superan con facilidad la barrera de los 30 grados. Programar un duelo de máxima intensidad a media tarde supone ignorar la realidad climática de Sevilla, convirtiendo el Ramón Sánchez-Pizjuán en un auténtico horno donde la salud de los futbolistas y de los aficionados presentes en las gradas quedará seriamente expuesta.
El enfado de la hinchada sevillista ya es público y notorio, inundando las redes sociales con mensajes de protesta ante lo que consideran una falta de respeto y de sentido común por parte de los organismos competentes. Resulta difícil de comprender que, con los precedentes de olas de calor prematuras, se mantenga un horario que carece de toda lógica operativa y deportiva.
Ahora queda por ver si la cordura termina imponiéndose en las oficinas de LaLiga. La presión social es máxima y se espera que el organismo rectifique para desplazar el encuentro a una franja horaria más amable, evitando así un escenario que, a día de hoy, parece un despropósito absoluto dadas las temperaturas que ya se alcanzan en el barrio de Nervión.

Pedirle sentido común a Tebas , Roures y toda esa chusma parece difícil 🐦
No. Impossible si