El orgullo blanquiazul no entiende de edades y la cantera perica sigue demostrando que la pasión por el Espanyol se mama desde la cuna. Durante la Fiesta Mayor de Molins de Rei, una pequeña aficionada llamada Emma quiso dejar su huella en el mural participativo del municipio, dejando claro cuáles son los colores que mandan en su casa y enviando un sutil recado al eterno rival.
La meva filla deixant el seu dibuix al mural de la festa major. Que es noti que a casa cuidem molt la seva educació #rcde pic.twitter.com/qEXFrF7D7b
— JuanmaRCDE💙🤍🚌 (@juanmaxaem) September 14, 2026
Con la firmeza de quien tiene las ideas muy claras pese a su corta edad, Emma plasmó en el mural un impecable escudo del Espanyol. Un gesto espontáneo que no pasó desapercibido para su padre, quien compartió con orgullo el momento en la red social X capturando la esencia de la transmisión generacional perica: «Mi hija dejando su dibujo en el mural de la fiesta mayor. Que se note que en casa cuidamos mucho su educación«.
En un entorno donde la marea azulgrana intenta ser la norma, acciones tan auténticas como la de la pequeña Emma recuerdan la importancia de mantener viva la resistencia y la identidad blanquiazul en cada rincón del territorio. Una lección de educación sentimental y orgullo perico que demuestra que el futuro del Espanyol está más que asegurado.





