El conjunto blanquiazul cae ante el Atlético de Madrid con un gol de Álex Baena en el minuto 89 y prolonga su preocupante dinámica de resultados. Ángel Fortuño sostuvo al equipo con varias intervenciones de mérito, pero ni siquiera el arreón final permitió rescatar un punto.
El Espanyol necesitaba una alegría ante su afición para empezar a dejar atrás las dudas. Sin embargo, el duelo ante el Atlético de Madrid terminó con otro golpe doloroso para un espanyolismo que empieza a quedarse sin paciencia. Los pericos mejoraron con el paso de los minutos, compitieron hasta el final y tuvieron opciones de adelantarse, pero volvieron a marcharse de vacío. En Primera División, las buenas sensaciones no bastan si no se traducen en puntos.
Manolo González apostó de inicio por Ángel Fortuño, Omar El Hilali, Clemens Riedel, Leandro Cabrera, Roger Hinojo, Edu Expósito, Pol Lozano, Vanja Drkusic, Javi Hernández, Bryan Zaragoza y Roberto Fernández.
Un Espanyol de menos a más
El Atlético salió dispuesto a imponer su ley desde el primer instante. En el primer minuto, Kang-in ya probó fortuna con un disparo desde dentro del área que se marchó por encima del larguero. Poco después, Pablo Barrios encontró a Jonathan David con un centro al corazón del área, pero el delantero rojiblanco tampoco acertó a encontrar portería.
Al Espanyol le costaba superar la presión visitante y apenas conseguía acercarse a los dominios de Jan Oblak. Los de Diego Simeone llevaban la iniciativa y amenazaban con adelantarse en cualquier momento. En el minuto 28, Clemens Riedel tuvo que aparecer bajo palos para evitar el gol del Atlético.
Pero el encuentro empezó a cambiar antes del descanso. Roberto Fernández rozó el tanto con un cabezazo a la salida de un córner que pasó muy cerca del poste derecho de Oblak. Poco después, Jonathan David obligó a Ángel Fortuño a intervenir con acierto para mantener el empate.
La mejor oportunidad blanquiazul llegó en el minuto 43. Leandro Cabrera se sacó un disparo desde la frontal que terminó estrellándose en el larguero. El Espanyol había ido creciendo con el paso de los minutos y se marchó al descanso con motivos para creer que podía discutirle el partido a uno de los grandes.
Fortuño sostiene al equipo
Tras el paso por los vestuarios, el Espanyol salió más enchufado y trató de dar un paso adelante. Sin embargo, el Atlético volvió a demostrar su peligro en el minuto 61, cuando Marcos Llorente estrelló un balón contra el larguero.
Manolo González movió el banquillo en el 63, dando entrada a Unai Núñez por Vanja Drkusic. Nueve minutos después, Edu Expósito y Javi Hernández dejaron su sitio a Gabi Moscardo y Álex Calatrava para intentar cambiar el rumbo del encuentro.

El partido entró entonces en una fase de máxima exigencia para los blanquiazules. En el minuto 74, Jonathan David se plantó ante Fortuño, pero el guardameta perico respondió con una intervención providencial. El canterano volvió a demostrar personalidad y reflejos cuando más lo necesitaba su equipo.
Poco después llegó uno de los momentos más emotivos de la tarde. Bryan Zaragoza y Roberto Fernández dejaron el terreno de juego para dar entrada a Javi Puado y Marcos Fernández. El capitán regresaba y la afición le recibió con una merecida ovación. El Atlético seguía encontrando espacios y, en el minuto 84, Julián Álvarez se quedó solo ante Fortuño. El portero volvió a hacerse enorme y evitó un gol que parecía cantado. Su actuación estaba manteniendo con vida al Espanyol.
Un final cruel y otro golpe para el espanyolismo
Cuando el empate parecía cada vez más cerca, llegó el golpe definitivo. En el minuto 89, Álex Baena encontró espacio en la frontal y conectó un disparo ante el que Fortuño nada pudo hacer. El balón terminó en el fondo de la portería y el RCDE Stadium volvió a encajar otro jarro de agua fría.
El Espanyol no se rindió. Pol Lozano tuvo en sus botas la oportunidad de rescatar un punto con un disparo desde la frontal, pero Jan Oblak respondió con una buena intervención y apagó la última esperanza blanquiazul.
Otra derrota. Otro partido que se escapa. Y otra tarde en la que el esfuerzo no encuentra recompensa.
El Espanyol ofreció mejores sensaciones que en anteriores encuentros y tuvo opciones de competir hasta el final, pero la realidad es tozuda: el equipo de Manolo González necesita ganar. La reacción futbolística, las intervenciones de Fortuño y el empuje de la afición quedan en un segundo plano cuando el marcador vuelve a castigar a los pericos.
La situación empieza a ser preocupante. El calendario no espera y el Espanyol debe transformar cuanto antes sus momentos de mejoría en resultados. Porque el espanyolismo merece algo más que competir, resistir y terminar lamentando otro desenlace cruel.






Ya no queremos a MANOLO
Fuera ya. Monchi a que esperas.
Bueno, el marrón ya pasó….el que llegue no tendrá aue lidiar con este en un horizonte cercano?
Final cruel? Yo diría que previsible, y así hasta final de temporada, eso sí, al canto de Manolo quedate
Manolo fuera ya
Sale con defensa de cinco. Encerrado atrás. Con un punta y bombeando balones. Fortuño el mejor. Y no se os cae la cara de vergüenza de decir que ha ido de menos a más y que ofrece mejor imagen? Manolo y Monchi a la calle. Cuatro partidos, cuatro ganados en 2026 no dejan margen.
Con la prensa a su favor, cualquiera lo echa
Monchi ya no lo pienses mas la epoca de Manolo ya ha pasado necesitamos un cambio de entrenador ya antes de que sea demasiado tarde. Visca L’Espanyol.
Sabéis en cuantos partidos el Espanyol ha encajado un gol que le ha costado puntos en los últimos 5 minutos del partido? en muchos, solo hay que mirar la estadística, y que hace el entrenador? NADA, nada efectivo porque sigue la sangria, jornada anterior el Málaga marca en el min. 93 y empata, hoy Atlético min. 89 y gana, pero hay mucho más y Manolo diciendo q la situación no es trágica. A que espera Monchi?
Que el fotin fora. Sort tenim que hi ha uns quants equips pitjor que nosaltres