La intervención de Gonzalo de Martorell en El Chiringuito ha puesto voz a un sentimiento de resistencia histórica. Su crítica no se limitó al marcador del derbi, sino que señaló directamente a los jugadores del Barça por sumarse a cánticos que desean la desaparición del Espanyol. Para Martorell, este gesto es la prueba definitiva de que los famosos «valores» del club azulgrana se desmoronan cuando se trata del vecino.
El periodista definió con dureza el concepto de «nacional-culerismo«, describiendo una atmósfera social en Catalunya que intenta asfixiar e invisibilizar a la minoría perica. Según su análisis, lo más grave no es la rivalidad deportiva, sino la validación del acoso desde la élite: cuando un futbolista profesional desprecia al rival, está dando permiso para que, el lunes siguiente, diez niños en un patio de colegio señalen y humillen al único compañero que viste la camiseta blanquiazul.
Al final, el discurso de Martorell reivindica la identidad del Espanyol frente a lo que considera una maquinaria que no busca ganar, sino aniquilar. Ser del Espanyol, en sus palabras, es un acto de valentía frente a una hegemonía que confunde la superioridad deportiva con el derecho a la falta de respeto.

Trumpculerisme però sense petroli pel mig
Espero que tú día a día con toda la banda de los » más que un bluff» te dejen seguir siendo el perico qué eres. VAMOSSSSS
oles tus cojones gonzalo