El Espanyol visita esta noche al Villarreal CF (21:00 horas) con la necesidad de reaccionar y empezar a dejar atrás una de las semanas más complicadas de la temporada. La destitución de Manolo González, después del duro golpe que supuso la eliminación copera y de una preocupante dinámica de resultados, abre una nueva etapa en el banquillo blanquiazul. Un cambio que obliga al equipo a mirar hacia delante y recuperar cuanto antes su mejor versión.
Los pericos atraviesan un momento delicado. Un solo punto de los últimos quince disputados en LaLiga ha complicado seriamente su situación clasificatoria, hasta el punto de situarse en puestos de descenso con ocho puntos. La visita a La Cerámica se presenta como una oportunidad para reaccionar, recuperar confianza y demostrar que este equipo todavía tiene mucho que decir.
El estreno de esta nueva etapa estará en manos de Sergio García. El exdelantero blanquiazul afronta un reto mayúsculo, con poco tiempo para trabajar y la difícil misión de levantar anímicamente a un vestuario que ha recibido un duro golpe con la salida de Manolo González.
Pese a las dificultades, Sergio García transmitió optimismo en la rueda de prensa previa al encuentro y dejó claro que el Espanyol viaja con la intención de ganar: «Estoy convencido de que podemos sacar los tres puntos». Habrá que comprobar si el cambio de entrenador sirve como punto de inflexión y permite recuperar la intensidad, el carácter y la competitividad que necesita el equipo.
Para este compromiso, el técnico no podrá contar con Kike García ni Jofre Carreras, ambos lesionados.

Un Villarreal que también tiene deberes en casa
El Villarreal llega a la cita después de conseguir una importante victoria en Mestalla frente al Valencia. Un resultado que ha reforzado la confianza del conjunto castellonense y que buscará prolongar ante su afición para acercarse a las posiciones de privilegio.
No obstante, La Cerámica no está siendo el fortín esperado. Los amarillos han conseguido cuatro puntos como locales, mientras que su rendimiento a domicilio les ha permitido sumar ocho. De hecho, únicamente han ganado uno de los cuatro encuentros disputados en su estadio esta temporada.
En el apartado de bajas, el Villarreal no podrá disponer de Pape Gueye, sancionado, ni de Ilias Akhomach, lesionado. Además, Carlos Romero y Nathan Saliba son duda y habrá que esperar para conocer si finalmente entran en la convocatoria.
El Espanyol necesita dar un paso al frente. La situación exige una reacción inmediata y La Cerámica puede ser el escenario perfecto para empezar a cambiar la dinámica. Con Sergio García al frente y el orgullo blanquiazul en juego, los pericos buscarán tres puntos que permitan recuperar la ilusión y afrontar con otra cara el nuevo camino que acaba de comenzar.






Habrá que poner una velita. O varias.