Lo de Gil Manzano con el Espanyol empieza a dejar de ser una coincidencia para convertirse en una tendencia alarmante. El colegiado extremeño, que parece estar en un declive profesional absoluto, firmó en el duelo ante el Real Madrid una de las actuaciones más calamitosas que se recuerdan en el RCDE Stadium. Fue, sencillamente, imposible cometer más errores en noventa minutos.
Desde el pitido inicial, Gil Manzano perdió los estribos del encuentro. Se tragó infracciones claras, estorbó físicamente a los jugadores en el desarrollo del juego y mostró un nerviosismo impropio de un árbitro de su supuesta categoría. Mostró siete tarjetas amarillas con un criterio aparatoso y errático que terminó por desquiciar a la grada y a los futbolistas. Es inevitable recordar lo sucedido hace tres temporadas en aquel fatídico partido en Valencia; Gil Manzano vuelve a cruzarse en el camino del Espanyol para recordarnos por qué es uno de los árbitros más cuestionados por la parroquia perica.
La polémica estalló con la expulsión de Omar. En una acción sobre Vinicius donde apenas existe contacto, el colegiado expulsó al marroquí y desde el VAR tuvieron que enmendarle un error clamoroso. El extremeño dispara rápido cuando se trata de masacrar a los blanquiazules.
🖥️💥 El VAR perdonó la expulsión a Alexander-Arnold.
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) May 3, 2026
👉🏻 Tras tocar balón, el lateral deja la plancha en la tibia de Dolan y mantiene la pierna estirada durante toda la acción.
❌ 𝗘𝗦 𝗥𝗢𝗝𝗔 𝗗𝗜𝗥𝗘𝗖𝗧𝗔.
▪️ Acción que pone en peligro la integridad física de su rival. pic.twitter.com/AJYu1Rxle3
Pero el colmo de la indignación llegó en la segunda mitad. Mientras a Omar se le pretendía enviar a la caseta por nada, Gil Manzano decidió perdonar la expulsión a Trent tras una entrada criminal. Una plancha por delante sobre Tyrhys Dolan, con la pierna estirada y poniendo en riesgo evidente la integridad física del rival. En esta ocasión, ni el árbitro vio la gravedad ni el VAR quiso intervenir, dejando claro que el rasero para medir las acciones depende, una vez más, del color de la camiseta.
El Espanyol vuelve a sentirse perjudicado por un arbitraje que, lejos de impartir justicia, se convirtió en el triste protagonista de la jornada. ¿Hasta cuándo tendremos que sufrir el declive de Gil Manzano? El extremeño puede estar tranquilo, en la zona noble del RCDE Stadium nadie alzará la voz.





Lo que es una auténtica vergüenza es poner a este pájaro de Manzano a pitar en nuestra casa ,es vergonzoso y premeditado ,ya nos bajo a segunda una vez y no nos puede ver ,saco la roja y la quito porque se le tiraba el campo encima ,en fin CORRUPCION PURA Y DURA , VERGÜENZA DE LIGA!!!!
Si el Madrid se queda con 10 …… y Manzano lo sabia.