InicioOPINIÓNLa crónica de una muerte anunciada, por Rubén Martínez

La crónica de una muerte anunciada, por Rubén Martínez

Manolo González se queda sin argumentos para continuar en el banquillo del Espanyol. La derrota en El Sardinero deja al entrenador gallego en una posición muy, muy complicada. Prácticamente insostenible. Es el tipo de derrota que no se archiva: se acumula, pesa y acaba sentándose a su lado, en el banquillo. De momento, seguirá allí. Estará en Sestao, en la Copa del Rey, y, salvo catástrofe, también el viernes en La Cerámica. Pero lo hará como quien camina sobre una cuerda. Sin red y con el público mirando hacia abajo.

La formación blanquiazul volvió a perder los puntos cuando el partido entraba en su tramo final. Y lo hizo ante un Racing de Santander con peor plantilla, pero con una idea de juego clara, algo de lo que carecen los blanquiazules. Los cántabros sabían qué querían ser; el Espanyol, no. Un síntoma evidente es que a Manolo González ya no le salen los cambios. Antes, sus intervenciones giraban los partidos y ahora los estropean. El entrenador que leía los encuentros con ventaja ya no acierta con la lectura.

Los jugadores siguen defendiéndolo a capa y espada. ¿Es suficiente? Ellos se culpan a sí mismos, pero quizá lo hacen desde la comodidad de su posición. A un futbolista no se le puede echar tan fácilmente como a un entrenador. Es una lealtad sincera, pero también barata, porque la factura, si llega, no la pagarán ellos.

Foto: David Jiménez

¿Y Monchi? Lo único que sabemos es que el director deportivo mantiene la confianza en Manolo González, de momento. Mientras tanto, el casting ya ha empezado: José Luis Mendilibar y Eduardo Berizzo se han ofrecido para ocupar el banquillo blanquiazul. Con el primero, por cierto, Monchi ganó una Europa League. Nadie olvida esas cosas.

La disyuntiva es fascinante. ¿Qué ocurre si no hay sorpresa en la Copa del Rey y el Espanyol arranca un buen resultado en La Cerámica? ¿Sigue Manolo? ¿O hay cambio? Todo apunta a que estamos ante la crónica de una muerte anunciada. La realidad, hoy, es que el preparador gallego sigue siendo el entrenador del cuadro perico. Al frente de un equipo en zona de descenso, con ocho puntos y, lo más preocupante, sin identidad. Un barco a la deriva.

7 COMENTARIOS

  1. Hay un sector de la afición, la más ruidosa por cierto, que se aferra a la «forca d’un sentiment», por lo tanto el el futbol es secundario, ellos piensan que Manolo es muy perico y da igual los resultados, es lo que hay!

  2. Equipos juveniles tienen más idea de juego de lo que se ve aquí. A qué se juega? Al patadón? Variantes? Ninguna. De patio de colegio. El cambio es obligado. Y cuanto antes.

  3. Rubén Martínez: como puede usted decir, q Manolo, antes Leia los encuentros con ventaja, Ya no acierta con la lectura.
    ¿Quiere decir antes de 2026?
    ¿O antes de los 4 victorias en 31 partidos? No entiendo está reelección.

  4. Sin esquema de juego y amarrrategui no se ganan partidos y sin chutar a puerta menos y sin identidad física tampoco además de vacas sagradas que no están bien léase Expósito Cabrera y cambiar a Javi Hernández ya es lo más no hay pase no hay opción defensa mala Solo Fortuño y menos mal que se la ha jugado con el el Villarreal nos puede meter la de nuestra vida hay jugadores del B que son mejores y Cala es muy bueno en su posición

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